He de suponer que todos, en algún momento de nuestra vida y por alguna razón hemos sentido miedo. Miedo al dolor, miedo a la oscuridad, miedo a las alturas, miedo a la soledad, miedo a algún animal, miedo incluso a uno mismo, en fin, ese temor que nos cohíbe, que nos hace reprimirnos, que muchas veces nos paraliza.
A lo largo de mi vida, temores interminables me han rondado, han cohibido mis acciones, mi pensar, mi desear. Desde pequeña defendí lo seguro, me incline por lo conocido. confundiendo hasta hace muy poco el concepto de "estar vivo" con el el de "vivir".
He aprendido la diferencia. He comprendido la gran ventaja que hay en el concepto completo de vivir pero también la perturbadora monotonía que envuelve en su significado el solo estar vivo. No parto de la idea de que necesariamente debes estar la borde de la muerte para apreciar tu vida, aunque conozco de muchas personas que si piensan de esa manera, y la verdad, es totalmente valido. Pero particularmente, yo parto de detalles mas pequeños, e incluso insignificantes ante la mirada de muchos.
He aprendido a expresarle a mi familia y amigos, tanto en hechos como en palabras, cuanto los amo ya que sabes cuando alguien llego a tu vida, pero no sabes cuando se ira. He aprendido a detenerme y observar los rostros y a deleitarme en la mirada de aquellos que hacen poesía en mi vida con su existencia, ya que en silencio se seden explicaciones y enseñanzas mas valiosas que con cualquier discurso preparado o previamente ensayado. He aprendido a sostener delicada y fuertemente a la vez en mis manos esos instantes que hoy son segundos y que mañana se tornaran grandes recuerdos.
He aprendido a adueñarme de mi vida, de mi felicidad, de mis sueños y de mis convicciones. A llenarme de coraje y defender mi posición.
El coraje no es la ausencia de miedo y eso me fue difícil de comprender. El coraje es la decisión y la determinación a la cual te aferras para vencer aquello que te atemoriza, aquello que te ata.
No diré nunca que las dudas no están permitidas en esta historia, porque si, es así, a veces es inevitable sentir un poco de dudas. Pero lo que si digo y mantendré siempre es que las dudas causan incertidumbre y consecuentemente nos hacen el camino mas difícil.
La vida es un instante, y no vale la pena estancarse en las cosas que hacen complicado el recorrido. Vale mas luchar por lo que se quiere lograr que lamentarse por lo que no se logro.
Hace unos años, a raíz de un diagnostico que recibí me detuve a pensar en eso, la vida. Ese camino ciertamente incierto que todos recorremos y que muchas veces, cuando estamos por cruzar la meta es que nos damos cuenta que nuestro tiempo caduco y que ya es tarde. Y llegue a la conclusión de que la vida es eso que pasa mientras decidimos cual sera el siguiente paso que daremos, ¡Así que si! Reiré si quiero reír, lloraré si quiero llorar. Amare intensamente... Viviré. Ya no temo equivocarme, temo a no hacerlo. Ya no temo a no lograrlo, temo a no intentarlo. Ya no temo no ser capaz, temo a volver alguna vez a dudar de mi capacidad.
La vida es muy corta para complicarnos, y lo suficientemente larga para alcanzar todo lo que deseamos. En ti y en mi esta el caleidoscopio con que enfoquemos ese regalo que Dios y el Universo con conceden.
Ríe, llora, sueña, ama, piensa, cree.. ¡VIVE!
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