sábado, 15 de noviembre de 2014

Mucho Gusto.

Una vez, en clase de bachillerato, nos encomendaron la tarea de escribir, hacer un ensayo donde se hablara de cualquier tema, de lo que quisiéramos, nada en especial, solo algo. 
Yo decidí hablar de las letras, las palabras, la escritura. 
algunos me han preguntado "¿Que es lo que te llama la atención de la literatura, de la escritura?" Y, tomando en cuenta el relevante argumento de que no se en lo absoluto ser al menos un poco objetiva, nunca pude responder con certeza esa pregunta. 
No sabría decir con exactitud porque me llena escribir, o porque me apacigua leer, simplemente lo disfruto. 
Inicialmente con mucha timidez emprendí mi camino, devorando libros de Alfaguara Infantil, aquellos que nos pedían en clases para debatir. escribiendo pocas lineas de pensamientos instantáneos y tirando los papeles llenos de borrones a la basura. 
Hace algún tiempo una persona a quien estimo leyó uno de mis escritos, me explico un poco acerca de la gramática, de la poesía, los versos, las prosas, de las historias contadas que ameritan un principio, un desenlace y todo eso que menciono y que ahora no recuerdo muy bien. Pero también me dijo que no me dejara intimidar, que si me gustaba escribir, que escribiera. "Lo peor que puede pasar es que a la gente no le guste, y vale mierda si les gusta o no a los demás, siempre y cuando te guste a ti". y Es verdad, por mas grotesco que suene, es muy cierto. Si bien quiero que mi voz empiece a hacer eco en lo mucho, debo empezar por lo poco, debo iniciar confiando en mi. En lo que digo, en lo que pienso, en lo que siento... En lo que escribo. 
No espero asemejarme a Benedetti, y mucho menos a Stephen King o Megan Maxwell. Simplemente quiero, necesito y decidí escribir. Convertir en escritos lo que me inquieta, lo que pasa por mi cabeza, por mas tonto e insignificante que se pueda considerar, por mas inexperta o destructurada que sea mi escritura. La vida es un constante aprendizaje y es un error creer que no tenemos nada que aprender de las cosas y personas que nos rodean porque hasta la mas pequeña hormiga o el mas inocente bebe nos pueden enseñar grandes lecciones y aun cuando creemos que ya aprendimos lo suficiente seguiremos aprendiendo. Es una total falsedad creer que lo sabemos todo, y ademas... Que aburrido seria si fuera así, la vida perdería sentido, perdería emoción. 
Es mejor pensar como Socrates, "Yo solo se, que no se nada" pues considero que cuando creemos que lo sabemos todo es cuando mas nos falta por aprender. 
Y yo, hoy, decidí aprender. Aprender de mis errores, aprender a desafiar mis miedos, a dejar ir lo que me ata, a abandonar lo que me estanca, y a botar lo que me impide crecer. 

"No existen mas que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo." - Oscar Wilde







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