Y fue justo allí cuando comprendí que: eh vuelto a amar.
Definitivamente eh vuelto a amar. He vuelto a mirar a alguien con esos ojos, ojos de amor, de ternura, de necesitar...
He vuelto a soñar despierta en sus brazos.
He vuelto a llorar de felicidad solo con recordar la hermosura que se esconde tras esos momentos de magia efímera, pero tan infinita.
Y si, lo amo. Lo amo con cada fibra de mi piel, lo amo aun cuando no noto que lo amo.
Lo amo porque, pasar un segundo a su lado me garantiza toda una vida de felicidad y un minuto en su ausencia solo abre un grifo dentro de mi, donde se desborda un mar de deseos de tenerlo conmigo.
Lo amo tanto que podría morir de amor, lo amo tanto que podría vivir con ese sentir para siempre.
Mi sonrisa me apena, en frente de el soy así, tonta y risueña. ¿Que mas da? Si no lo puedo evitar. No puedo y la verdad tampoco quiero. Lo amo... Tanto que me hipnotiza con ese misterio que escode dentro, ese que me vuelve loca.
Lo amo y no solo porque me haga levitar cuando me besa, ni sonrojar cuando me mira. Sino también porque me pone los pies sobre la tierra, me infunde de valor en esas conversaciones que me gusta etiquetar como "profundas", esas que me hacen pensar y recapacitar una y otras vez sobre mis ideales y mi manera de ver las cosas. Lo amo porque su bien esta sobre mi bien, porque lo veo reír y me contagia su alegría.
Lo amo como para no dejarlo de amar nunca. Lo amo... como para amarlo el resto de mi vida.
Me encanta, me hizo llorar.. Yo también tengo un amor.
ResponderEliminar